lunes, 9 de mayo de 2016

SEGURIDAD MINERA: Tecnologías que salvan vidas



Detectores de gases tóxicos, cargadores autónomos y aplicaciones móviles para prevención de riesgos, son algunas de las tecnologías que han permitido hacer menos peligroso el trabajo en las minas. Aunque los avances no paran, aquí revisamos algunos de los más relevantes.

Por Alfredo Galleguillos C.



Thomas A. Edison –uno de los mayores inventores del mundo, con más de mil patentes a su haber- no solamente creó o perfeccionó tecnologías que impulsaron la industrialización y cambiaron la vida cotidiana de las personas, como la ampolleta, el cine y el fonógrafo. A la edad de 65 años recibió un encargo que marcaría un antes y un después en la minería.

Ocurrió poco después del 12 de marzo de 1912, cuando la llama de una lámpara a gas portátil –que hasta entonces alumbraban las minas subterráneas- hizo explotar gas metano en la Mina Jed, en Estados Unidos. Ochenta hombres perdieron la vida.

Thomas Edison respondió con el diseño de un producto que hasta hoy es imprescindible y que ha variado muy poco: el casco con foco eléctrico. Al dejar atrás el peligroso sistema de combustión, se estima que este innovador elemento redujo en 75% las explosiones al interior de las faenas en los siguientes 25 años.  Según sus biógrafos, el inventor diría que esta fue una de sus obras que más benefició a la humanidad.

Menos del 1%

“La seguridad ha sido un tema de preocupación en la minería con fuerza desde el siglo pasado. Eso se ha demostrado en los indicadores que hoy presenta el rubro. Las empresas mineras que están en la asociación tienen una accidentabilidad inferior al 1%, es decir, una tasa muy pequeña y de clase mundial”, afirma Arturo Cares, gerente de Prevención de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS).

La innovación tecnológica puede aportar sustantivamente a proteger la integridad de los trabajadores. ”Incluso con cosas simples. Hoy la cantidad de trabajadores que tiene smartphones es muy grande. Al conectarse vía Wi-Fi, Bluetooth o redes datos, pueden recibir y enviar información, emitir alertas y recibir llamados de auxilio, con lo que se reemplazan medios convencionales que resultan bastante menos eficientes”, señala.

En este sentido, el gerente de la ACHS –entre cuyas empresas afiliadas está Codelco- asevera que “se deben incorporar mecanismos que permitan una mayor participación de los supervisores, administradores y los propios trabajadores. Como hoy la eficiencia es un concepto vital en todas las áreas de una faena, la seguridad también tiene que serlo. Pero a diferencia de otras industrias, debemos seguir enfocados en aumentar cobertura, mejorar los niveles de seguridad y hacernos cargo de los nuevos desafíos que asume este sector”.

Prevención móvil

Quienes parecen haber escuchado a Arturo Cares son los ingenieros de Zyght, una empresa chilena desarrolladora de aplicaciones de software. Con el respaldo de Fundación Chile, esta firma creó una plataforma móvil para monitorear las políticas de prevenciónde riesgos en faena. Entre sus clientes figuran Atlas Copco, proveedor de equipos y servicios para la gran minería.

Zyght permite gestionar la reportabilidad en terreno, administrar programas de prevención de riesgos y efectuar controles críticos de seguridad en tiempo real. Con ello, aseguran, se genera un clima de seguridad y se fomenta una cultura preventiva.

Para avanzar hacia la sustentabilidad en seguridad minera se necesita la colaboración de todas las personas relacionadas con la operación. Sin embargo, más allá de las actitudes de autocuidado, las tecnologías son un pilar esencial para alcanzar mejores estándares.

Como drones

Uno de los caminos consiste en la automatización de procesos y maquinarias. Arturo Cares asevera que “las actividades relacionadas con la operación minera tienen un nivel de riesgo importante, casi intrínseco. Lo ideal es que los procesos peligrosos se automaticen y que las personas salgan del área”.

“Por ejemplo, en El Teniente tenemos puestos de trabajo de Jumbo o perforadoras que son operadas en forma remota, como drones, por operadores sentados en una sala de comando, libres de polvo de sílice y lejos de un peligros como los estallidos de roca”, detalla.

Los camiones de extracción también tienen elementos de seguridad específicos. Dada su naturaleza monumental, es difícil que el conductor pueda visualizar todos los objetos que están y se mueven a su alrededor. Los camiones incorporan pantallas de video y cámaras ubicadas en lugares críticos del camión, de modo de facilitar al conductor su tarea. Las pantallas cambian la imagen de acuerdo a la marcha seleccionada en la caja de cambios. Más complejos son los sistemas de radar, que permiten detectar máquinas alrededor del camión, ya sea al frente, atrás o en los radios de giro.

Otros dispositivos otorgan a los camiones funcionalidades semi-automáticas o autónomas. Tal es el caso de los camiones Komatsu, de alto tonelaje, que operan en la extracción de mineral en División Gabriela Mistral, según afirma el gerente de la ACHS.

Calor extremo

Alejandro Vásquez, Jefe de Proyectos en la Gerencia de Proyectos de División Chuquicamata, coincide en que la mejor manera “para mejorar las condiciones de entorno, ambientales y de riesgo de lo operarios, se requiere implementar tecnologías que permitan controlar los equipos en forma remota”.

En promedio, 1.200° Celsius es la temperatura del cobre en estado líquido en la Fundición de Concentrado de Chuqui. “Es un sector donde se efectúa una gran cantidad de actividades manuales, que requieren de operarios con experiencia. “Con el desarrollo de la tecnología y fabricación de
materiales más resistentes se ha podido incorporar equipos y máquinas operadas  en forma remota y/o automática”, comenta el ingeniero, con lo que se ha logrado retirar a los trabajadores de ambientes riesgosos.

Para monitorear y comandar en forma remota estas tareas, se construyeron y equiparon Salas de Control Centralizado. “En ellas, el operario dispone de toda la información en línea, con lo cual mejora la toma de decisiones”, precisa Vásquez.

La Fundición Chuquicamata ha sido testigo de transformaciones radicales en su funcionamiento, al tiempo que ha reducido el nivel de exposición de las personas a entornos agresivos. Horno Flash, Convertidor Teniente y Pierce Smith disponen de sistemas para ejecutar sus tareas sin intervención humana directa.

Alejandro Vásquez se considera optimista y confía en que la automatización abarcará más y nuevos procesos lugares donde la salud humana está en riesgo.  Apuesta por poner en marcha un plan de automatización de largo plazo. Además, es partidario de “desarrollar el área robótica, la cual tiene grandes posibilidades de éxito en los diferentes procesos”, señala.

Buen olfato

Una de las herramientas para la protección del operador es el detector de gases, especialmente en faenas subterráneas, lugares confinados o en ambientes agresivos de fundición o refinación, con presencia de solventes o gases explosivos.

Uno de los más modernos es el detector multigas Altair5x, que mediante diversas tecnologías identifica la presencia o ausencia de hasta seis gases en simultáneo. Entre las características de este dispositivo, destaca su bajo peso y portabilidad. También emite automáticamente una “alarma de hombre caído”, en caso de que el trabajador se encuentre inmóvil por más de 30 segundos. Cuenta con una carcaza de policarbonato que protege la unidad de caídas de hasta tres metros.

Según manifiesta Bernardo Manfredini, gerente de Marketing para el Segmento Minero de MSA Safety Chile, el modelo Altair5x está a la vanguardia ya que mide el límite inferior de explosión gases combustibles (LEL), rango de porcentaje por volumen, oxígeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono, ácido sulfhídrico, dióxido de azufre, amoníaco, cloro y muchos otros, dependiendo de la configuración del sensor”. Además, su versión más reciente incorpora conectividad inalámbrica vía Bluetooth, lo que permite comunicación de alertas y mediciones entre equipos y computadores.

Manfredini agrega que “ahora está disponible con un sensor  de fotoionización (PID) integrado, con el cual la detección de compuestos orgánicos volátiles (VOC ) puede realizarse con un instrumento mas ligero, menos voluminoso y mas duradero”.


RECUADRO:

Codelco cerró 2015 con cero fatalidades


El año 2015 cerró con un excelente balance en materia de seguridad en Codelco. Al entregar el mes pasado la cuenta del ejercicio anterior, el presidente ejecutivo, Nelson Pizarro, informó que durante ese período no se registraron accidentes fatales en las divisiones de la cuprífera estatal, un dato pocas veces registrado en la gran minería del cobre.

A ello se sumó una disminución del 39% en la tasa de gravedad de los accidentes, la más baja en la historia de la empresa. Según reportó el directivo, estas cifras azules son consecuencia de la estrategia de Seguridad y Salud Ocupacional, que permitió también reducir en 31% la frecuencia de accidentes.

“El año pasado no se registraron accidentes fatales. Es un logro que se manifiesta al haber obtenido la mejor tasa de frecuencia en la historia de cuarenta y tantos años de Codelco”, dijo Nelson Pizarro. “Hemos valorado este logro porque es consecuencia de una persecución permanente y constante de preservar la salud de nuestra gente”, agregó.

El presidente ejecutivo, en esa ocasión, admitió que estas cifras corresponden a “un resultado excepcional y nuestra meta es transformarlo en algo sustentable, en el largo plazo, lo que pasa por la conducta de la gente”. Seguramente en cambiarla y mantenerla en esa dirección.

Cabe destacar que en la industria en general, también hubo buenas noticias. El Balance Nacional de Accidentes Mineros de 2015, elaborado por el Ministerio de Minería y Sernageomin, da cuenta que el año pasado se anotó la menor cantidad de accidentes con resultados fatales de la historia: hubo 16 decesos. Muertes que si bien son muy lamentables, reflejan una mayor cultura del autocuidado, porque en años anteriores nunca se registraron menos de 25 personas fallecidas en este importante sector de la economía.


Basado en artículo del mismo autor, publicado en Revista del Cobre, de ANSCO-Codelco, mayo de 2016.